CHIKUNGUNYA
El chikungunya es un virus que se transmite por la picadura
de mosquitos como el Aedes aegypti y el Aedes albopictus.
Provoca fiebre alta, dolor en las articulaciones, dolor de cabeza y muscular.
Aunque rara vez provoca la muerte, el dolor en las articulaciones puede durar
meses o años y en ocasiones convertirse en un dolor crónico y causa de
discapacidad para algunas personas. No existe un tratamiento específico ni una
vacuna disponible para prevenir la infección de este virus.
El
chikungunya se caracteriza por un brote súbito de fiebre, acompañado por dolor
en las articulaciones. Otros síntomas molestias durante la fase crónica pueden
incluir fatiga y depresión además de dolores musculares, dolores de cabeza,
nausea, fatiga y sarpullidos. La mayoría de los pacientes se recuperan
totalmente, pero en algunos casos, la afectación de las articulaciones puede
persistir de manera crónica. Aunque las complicaciones serias no son
frecuentes, en el caso de adultos mayores, niños y embarazadas la enfermedad
puede agravarse.
El
virus se transmite por picadura de mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus,
ambos presentes en las Américas. La enfermedad puede presentarse entre tres y
siete días después de la picadura de un mosquito infestado, y puede durar entre
dos y 12 días.
Se
debe distinguir la chikungunya del dengue. Si bien en ambas enfermedades los
pacientes pueden padecer dolor corporal difuso, el dolor es mucho más intenso y
localizado en las articulaciones y tendones en la chikungunya que en el dengue.
No
hay medicamentos específicos para tratar esta enfermedad. El tratamiento se
dirige principalmente a aliviar los síntomas, incluyendo el dolor en las
articulaciones. No existe una vacuna disponible para prevenir la infección por
este virus.
Desde
el 2004, el virus de Chikungunya ha causado brotes masivos y sostenidos en Asia
y África, donde más de 2 millones de personas han sido infectadas, con tasas de
hasta 68% en ciertas áreas. La alta tasa de infección puede generar una presión
alta muy rápidamente sobre los sistemas de salud.
La
proximidad de los criaderos de los vectores a los lugares donde viven las
personas es un factor de riesgo significativo para la transmisión de
Chikungunya, al igual que para otras enfermedades que estas especies transmiten,
como por ejemplo el dengue.
En
el 2013, la OPS/OMS recibió confirmación de los primeros casos de transmisión
autóctona de chikungunya en las Américas. Antes de esta confirmación, en años
anteriores, cientos de personas que habían viajado desde las Américas a Asia y
África se infectaron con chikungunya.
ÉBOLA
La
enfermedad por el virus del Ébola es una enfermedad infecciosa grave que se
propaga entre humanos por transmisión de persona a persona. La infección se
produce por contacto directo o indirecto con la sangre u otros líquidos o
secreciones corporales (heces, orina, saliva, semen) de personas infectadas,
solo cuando éstas presentan síntomas. El virus del Ébola no se transmite a
través del aire. Aunque la enfermedad suele tener una letalidad alta, en el
actual brote de Ébola la tasa se ubica entre el 55% y 60%.
Desde
que se detectó por primera vez en 1976 en una aldea cercana al río Ébola, en la
República Democrática del Congo (antigua Zaire), los brotes de Ébola se han
registrado en distintas zonas de África.
Los
síntomas iniciales de la enfermedad por el virus del Ébola incluyen:
Fiebre
Dolor
de cabeza intenso
Dolor
muscular y en articulaciones
Debilidad
intensa
Dolor
de garganta
Los
síntomas avanzados son:
Diarrea
Vómitos
Dolor
de estómago
Sangrado
inexplicable
Hematomas
La
enfermedad puede presentar también:
Fallo
renal y hepático.
Exantema
máculo papular.
Hemorragias
masivas internas o externas.
DENGUE
El
dengue es una enfermedad infecciosa producida por el virus del dengue (DENV).
El
Aedes aegypti y el Aedes albopictus son los mosquitos transmisores del dengue.
Los Aedes aegypti, mosquitos hembras son la principal fuente de transmisión del
dengue. Esta especie pica durante el día, con el período de alimentación más
activo 2 horas antes y 2 después del amanecer y el atardecer.
El
mosquito pica a una persona infectada e ingiere la sangre con el virus del
dengue, el cuál se incuba en el mosquito por un período de 8 a 12 días, después
del cual el mosquito comienza a transmitir el virus, picando a otras personas.
La persona infectada puede presentar síntomas después de 5 a 7 días de la
infección. También puede ocurrir la transmisión mecánica cuando el mosquito
interrumpe la alimentación en una persona infectada y pasa a alimentarse
inmediatamente en un huésped susceptible. Esta forma de transmisión no requiere
la incubación de virus.
Fases
de la enfermedad
Fase
febril
Los
pacientes desarrollan fiebre alta y repentina. Esta fase febril aguda dura de 2
a 7 días y suele acompañarse de enrojecimiento facial, eritema, dolor corporal
generalizado, mialgias, artralgias, cefalea y dolor retro-ocular. Pueden
presentarse manifestaciones hemorrágicas menores, como petequias y equimosis en
la piel. Los pacientes que mejoran después de que baja la fiebre, se consideran
casos de dengue sin signos de alarma.
Problemas
que pueden presentarse en la fase febril: deshidratación; la fiebre alta puede
asociarse a trastornos neurológicos, y convulsiones en los niños pequeños.
Fase
crítica
Cerca
de la desaparición de la fiebre, cuando la temperatura desciende a 37,5 grados
centígrados o menos y se mantiene por debajo de este nivel, por lo general, en
los primeros 3 a 7 días de la enfermedad, puede aumentar la permeabilidad
capilar paralelamente con los niveles del hematocrito. Esto marca el comienzo
de la fase crítica. Los pacientes que empeoran con la caída de la fiebre y
presentan signos de alarma, son casos de dengue con signos de alarma.
Problemas
que pueden presentarse en la fase crítica: choque por la extravasación de
plasma; hemorragias graves, compromiso serio de órganos.
Fase
de recuperación
Cuando
el paciente sobrevive a la fase crítica (la cual no excede las 48 a 72 horas),
pasa a la fase de recuperación. Hay una mejoría del estado general, se recupera
el apetito, mejoran los síntomas gastrointestinales se estabiliza el estado
hemodinámico, y se incrementa la diuresis.
Problemas
que pueden presentarse en la fase de recuperación: hipervolemia (si la terapia
intravenosa de fluidos ha sido excesiva o se ha extendido en este período).
No hay comentarios:
Publicar un comentario